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ORIENTACIÓN ESQUIANDO

Nuestro amigo el mapa de pistas (siempre en el bolsillo)

IMG-20150322-WA0000Para orientarnos en el entorno de una estación de esquí debemos portar y saber utilizar el mapa de pistas que encontraremos en las taquillas y tener en cuenta el horario de remontes para no quedarnos “colgados” lejos de nuestro centro de operaciones.

Para utilizar el mapa debemos orientarlo adecuadamente. Los mapas tradicionales llevan una señal que podemos utilizar para conocer donde está el norte, pero en los mapas de pistas podemos utilizar los remontes para conocer dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos.

Todos los remontes están identificados con un nombre, por tanto si estamos en la parte inferior o en la estación superior sabremos donde estamos estudiando el mapa. Para utilizar el mapa es muy útil orientarlo hacia donde miramos, así nos será más fácil conocer hacia donde nos dirigimos.

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Balizas en pistas

Las balizas son las señales que instalan las estaciones en los laterales de las pistas y en las que nos fijamos para conocer la dificultad pues son de color verde, azul, rojo o negro. Bajando por pistas podemos orientarnos fijándonos en las balizas de los laterales. En la parte superior o inferior recogen el nombre de la pista por la que bajamos, en el centro tienen un número que podemos utilizar para saber lo que nos queda de pista hasta su final en caso de niebla, o para hacer indicaciones a los pisteros en caso de avisarles de algún incidente. Si consultamos el mapa de pistas, sabremos hacia donde nos llevan.

 

Orientación fuera de pistas

Antes de salir fuera de pistas es fundamental analizar por donde discurre el itinerario que pretendemos bajar. Debemos observar el terreno mientras subimos en los remontes y hacer varias bajadas por pistas para conocer la zona. En caso de duda nunca salir de los límites de las pistas ni aventurarnos donde las perdamos de vista. DSC_0025Durante esta observación tomar referencias de rocas, arboles, cimas, pistas, remontes, etcétera; para saber en cada momento por donde discurrirá nuestra bajada.

Cuando salgamos fuera de pistas nunca debemos seguir otras huellas pues nos puede llevar a algún peligro, a enriscarnos o alguna zona sin remontes desde la que nos sea imposible volver. Fuera de pistas debemos ser autónomos y conocer en cada momento donde estamos, la montaña es muy grande y si nos perdemos podemos pasar un mal momento.

En caso de duda no seguir bajando, sino ir haciendo ladera hasta que veamos una referencia que nos permita reorientarnos y seguir bajando con seguridad.

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CÓMO EQUIPAR BIEN A LOS NIÑOS PARA ESQUIAR

El equipamiento para esquiar es fundamental para tener una buena experiencia en pistas.

Para equipar bien a los niños para esquiar debemos protegerles adecuadamente ante las inclemencias meteorológicas que se producen en la montaña, pero también ante caídas y golpes esquiando.

Vamos analizar el equipamiento adecuado cuando se trata de niños:

Casco: es un equipo básico para todos los esquiadores, pero para los niños es fundamental pues los huesos del cráneo están en desarrollo. El casco debe ser de la talla adecuada y llevarlo siempre abrochado con el barbuquejo (correa que pasa por la barbilla). Ante un golpe el casco debe ser repuesto, por lo que no es recomendable alquilar el 602832_10151271438444247_1467197581_ncasco.

Gafas: Es fundamental equiparnos con buenas gafas y cambiarlas en función de las condiciones de luz. A los niños les resulta más cómodo las gafas de máscara. En caso de luz intensa los cristales deben ser oscuros y categoría de protección 3 ó 4, para días nublados o niebla es recomendable llevar cristales amarillos o naranjas que nos resalten el relieve pero cuya protección es escasa en días de sol intenso.

Cambiar de gafas puede ser un factor fundamental para disfrutar de forma segura del esquí en condiciones de mala visibilidad.

Braga: Equipamiento muy interesante para proteger el cuello y evitar la pérdida de calor. En caso de viento o nieve los pequeños podrán protegerse la barbilla y la boca.

Chaqueta y pantalones: Actualmente se habla de equipamiento por capas. La chaqueta sería la capa que protege del exterior, por lo tanto debe proteger del viento y la humedad, pero también debe dejar traspirar el calor y la sudoración. Los niños pierden temperatura más rápido que los adultos pero también se mueven más cuando juegan, así que es importante que la chaqueta abrigue pero traspire.

Recomendamos que los pantalones lleven tirantes y cintura alta, pues son más cómodos y protegen mejor esquiando.

Segunda capa: Es la capa que nos da calor, por tanto debe estar adaptada a las sensaciones de frío y a las condiciones meteorológicas, por ello es muy recomendable tener varias prendas para poder elegir, por ejemplo entre chaleco o chaqueta de forro polar. En la actualidad no es recomendable equipar a los niños con chaquetas de lana o de algodón, pues no tienen la capacidad de traspiración de las fibras modernas.

Ropa interior: En días de frío intenso es fundamental utilizar buena ropa interior, pues es la que mejor evita la pérdida de calor. Por ropa interior entendemos camiseta de manga larga y pantalones de modernas fibras que retienen calor pero aportan transpirabilidad por lo que nos mantienen secos y calientes. Es importante que los pantalones queden por encima del tobillo para evitar rozamiento con las botas de esquiar apretadas.

DSC_0311Protecciones: A los niños les encanta saltar, son más atrevidos que los adultos y por tanto son más frecuentes las caídas, por ello es recomendable equipar a los pequeños con espalderas.

En caso de practicar snowboard es fundamental equiparles con guantes con protecciones específicas que protegerán las muñecas y las manos.

Guantes: Deben llevar fibras y telas modernas que sean muy impermeables. Es muy recomendable que se puedan unir a la chaqueta de forma que queden colgando y no se pierdan o caigan en caso de que el niño se los quite.

Las manoplas son mucho más calientes que los guantes con dedos por lo que son más recomendables en niños menores de 8 años, en caso de muy bajas temperaturas o si el pequeño es muy friolero.

Botas: Una mala bota puede hacer tremendamente desagradable nuestra experiencia esquiando, por tanto cuando vayamos a elegirla debemos tenerla puesta un buen rato para saber si se adapta adecuadamente al pie olvidándonos de los colores o las marcas en el momento de la elección. En el momento de elegir botas para un niño debemos hacer que se pruebe varios modelos para que pueda comparar y elegir.

DSC_0346Si decidimos comprar, un truco interesante para que las botas no se les queden pequeñas con el crecimiento y duren varias temporadas es insertar una plantilla entre el botín blando y la carcasa dura de las botas. La siguiente temporada al retirar la plantilla es como si agrandamos las botas.

Esquís: Es el equipo que nos permite deslizar por la nieve, por lo que debe estar adaptado a la altura y las habilidades técnicas del niño. Para elegir el tipo de esquí es muy recomendable dejarse asesorar por los profesionales de la tienda de esquí o de alquiler.

Por seguridad, es fundamental regular las fijaciones para que salten en el momento adecuado, en caso de duda acudir a un profesional de un alquiler o preguntar a un profesor de esquí.

Lo que nunca debe equipar un niño:

Las mochilas son un riesgo para la seguridad en caso de caída o mientras utilizamos remontes, mejor equipar

riñonera.

Gafas de sol no adaptadas a las condiciones de montaña pueden dañar los ojos.

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Los calcetines no deben ser demasiado gordos, ni tenemos que poner varios pares pues los botines de las botas son los que dan calor a los pies. Por el contrario pueden cortar la circulación y hacer rozaduras.

Guantes no impermeables (ni siquiera en primavera), pues probablemente acabaran empapados y con frío en las manos.

Tampoco debemos equipar demasiado a los niños, ni con exceso de ropa (que puede hacer pasar calor), ni con artilugios impropios de su edad. Llama la atención que últimamente se pueden ver niños de 10 años o incluso menos edad con cámaras de video en sus cascos, cada actividad tiene una edad adecuada.

Si esquiamos con niños menores de ocho años es muy recomendable cambiarles según entremos al calor del apartamento, hotel o al coche. De esta forma no permanecerán con ropa húmeda que les puede hacer perder calor.

En el CDI Esquiones llevamos una mochila con ropa de sustitución y algunos equipos de recambio (gafas, guantes, etc), para los casos de “urgencias” y olvidos.

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ESQUÍ CON NIÑOS, JUGAR A ESQUIAR

El esquí es uno de los pocos deportes que se pueden practicar en familia durante muchos años, convirtiéndose de este modo en el deporte familiar por excelencia en la temporada de invierno.

En nuestra larga trayectoria como Club, muchísimas familias han compartido con nosotros las actividades que organizamos; para los que formamos parte del equipo del CDI es un placer y un orgullo encontrar en pistas a adultos que empezaron sus primeros pasos en el mundo del esquí con nosotros y hoy nos confían los primeros pasos en la nieve de sus hijos.Ski-Seguridad-Casco-y-gafas

Es muy frecuente que los niños de hoy sigan esquiando con sus padres en la adolescencia y la juventud; cada vez podemos ver con mayor frecuencia a tres generaciones de una misma familia en pista.

Para que la afición por el esquí se desarrolle desde la más tierna infancia, es muy importante que los adultos que acompañamos a los más pequeños tengamos en cuenta las sensaciones que tiene un niño esquiando y cómo propiciar que las experiencias en la nieve se desarrollen de forma segura y amable.

ESQUIAR ES JUGAR EN LA NIEVE

A los niños lo que más les divierte es jugar, por lo tanto los adultos debemos orientar su experiencia en la nieve como si fuera un juego, independientemente de la edad y el nivel técnico del niño. Por tanto los padres deben participar del juego en la nieve y nunca deben imponer retos inalcanzables, por ejemplo bajar una pista de gran inclinación, enfadarse por una caída o intentar continuar esquiando cuando los niños están dando muestras de cansancio.

Cuando los adultos esquiamos con niños debemos estar pendientes de aquello que les motiva y les divierte. La mayoría de niños preferirán “saltar”, en vez de bajar fuera de pistas.

DSC_0014ImitandoNunca debemos olvidar que los niños aprenden por imitación, así que hasta los 12-14 años no les demos “explicaciones” de cómo hacer un movimiento técnico porque no servirá y les aburriremos. Por el contrario es fantástico orientarles sobre cómo actuar en caso de peligro o urgencia. Indicarles siempre a quien dirigirse (remonteros, pisteros o profesores), en caso de perderse de los mayores. Les encanta que los mayores les contemos en forma de historia cosas sobre el entorno: desde cómo se forman las nubes hasta como se instalan los remontes.

El juego es el principal agente motivador, mucho más potente que las palabras de los mayores. Por ejemplo para que hagan movimiento de flexión-extensión podemos pedirles que imaginen que botan un balón y que cuando inicien el giro se levanten para tirar a canasta y después giren. Les podemos motivar premiándoles con globos para que esquíen con ellos, o subir a pistas un día disfrazados.

Ante el cansancio es preferible irnos a la cafetería a beber y comer algo en vez de seguir “una bajada más”, debemos tener en cuenta que en el cuerpo de un niño todo “ocurre más deprisa”, el cansancio extremo llega mucho más rápido que a un adulto y una bajada más puede ser un esfuerzo tremendo para un niño.

Por último destacar que los adultos jamás debemos demostrar al DSC_0205niño que tenemos expectativas deportivas que debe cumplir. Nunca conviene hacer comentarios como “la próxima semana de esquí ya harás paralelo y podrás venir a esquiar con papá”. Este tipo de comentarios pueden ser fuente de frustración, desaliento y pueden hacer perder la autoconfianza del pequeño. Por supuesto jamás castigaremos, reprocharemos o ridiculizaremos una deficiencia técnica o una caída esquiando.

Los niños no son deportistas de élite, son deportistas del juego. Su diversión debe ser el principal objetivo de los mayores que les acompañamos.

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¡¡Nuestros amigos los remontes seguros!!

Los remontes mecánicos son los diferentes equipos de transporte que nos permiten subir las montañas de forma relajada de manera que nos permiten disfrutar de la bajada sin el esfuerzo de la subida. El momento del embarque y desembarque, así como nuestro comportamiento una vez subidos al remonte puede presentar peligros. Como cada tipo de remonte y los riesgos que puede presentar son diferentes, vamos a analizar cada uno por separado.

DSC_0155Los momentos más críticos en los remontes se producen en el momento de embarcar y desembarcar. En ambos momentos, si llevamos los esquís puestos, debemos prestar especial atención a llevarlos paralelos y en dejarlos deslizar. Cuando lleguemos a la zona de desembarque debemos salir de forma relajada y no tratar de frenar demasiado pronto, debemos dejarnos deslizar hasta zona despejada donde poder frenar sin obstáculos.

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TAPIZ: nuestro primer amigo

Cada vez están más extendidos este nuevo tipo de remonte mecánico. Hasta hace pocos años eran pocas las estaciones que contaban con remontes de este tipo pero cada vez están más extendidos. Suelen situarse en las zonas de menos pendientes de las estaciones y por ello son muy utilizados por esquiadores noveles que dan sus primeros pasos. Los tapices son cintas transportadoras instaladas cerca del suelo que están protegidas a los lados por una estructura metálica.

El esquiador debe ir de pie con los esquís paralelos. La velocidad que llevan es siempre la misma por lo que el primer momento crítico es en el momento de “subirnos”. Se puede producir un breve momento en el que las parte delantera de los esquís resbalan sobre la superficie del tapiz parece hasta que el peso del esquiador es suficiente como para que la cinta transportadora toma agarre y nos remonta. Por ello en este momento los movimientos debemos hacerlos con decisión y prestando especial atención a que nuestros esquís estén perfectamente paralelos. Es muy importante no subir muy cerca del esquiador que nos precede pues al llegar arriba y desembarcar, podríamos alcanzarle y atropellarle. Una vez subidos no debemos andar por la cinta (es muy habitual entre los niños), y prestar atención a los bastones para que no tropiecen o los apoyemos en el exterior de la cinta y nos desequilibren.

TELECUERDAS: Vestigio del pasado siglo

Cada vez quedan menos de este tipo de remontes pero todavía se ven en las zonas planas de las estaciones. Como artilugio mecánico son los más sencillos, sin embargo son los que más esfuerzo físico demandan. Antes de tomarlo debemos coger ambos bastones con una mano y llevar siempre los guantes puestos. Al igual que en las cintas no debemos pegarnos al esquiador que nos precede y darle suficiente espacio para maniobrar con seguridad en el momento de salir del telecuerda. Cuando vayamos a sujetarnos a la cuerda debemos tomar especial atención a llevar nuestros esquís paralelos y agarrar la cuerda con el codo flexionado para amortiguar con nuestro brazo el tirón de la cuerda al iniciar el traslado. Un buen truco es llevar algo de velocidad en el sentido de la marcha para reducir el tirón de la cuerda. Una vez en agarrados a la cuerda debemos relajarnos y mantener la posición como si estuviéramos haciendo un descenso directo.

SILLAS: Acomódate y descansa

 

Las sillas son los remontes más habituales. En la actualidad existen de velocidad fija o de velocidad variable, llamados desembragables, que facilitan el momento del embarque y desembarque. Cuando vamos a subir a una silla es necesario llevar los bastones en una mano, tener el cuerpo flexionado y estar casi sentado, los esquíes paralelos y prestar atención para tomar la silla en el sitio indicado por los carteles y por el personal de la estación. Si eres snowboarder deberás llevar suelto el pie de atrás. Es recomendable apoyar la mano libre de bastones en la silla que vamos a tomar para acelerarnos y que la silla nos “recoja” de forma más suave. Una vez sentados es muy importante bajar la barra de seguridad lo antes posible, estar bien sentado, con el culo pegado al respaldo y los esquíes o tabla apoyados en la barra inferior.

OLYMPUS DIGITAL CAMERANunca debemos olvidar que vamos a mucha altura del suelo por ello la barra de protección siempre debe permanecer bajada hasta que estemos muy cerca del desembarque, y debemos ir sentados con el culo pegado al respaldo olvidándonos de posiciones más propias del sillón de nuestra casa. 😛 Por supuesto es muy importante no balancear la silla, ni cambiarnos de asiento, llevar los esquís paralelos y con las puntas para arriba. Si llevamos mochila, quitarla de la espalda y ponerla encima de las piernas. Para subir y bajar la barra es muy recomendable ponerse de acuerdo con nuestros compañeros de viaje.

ARRASTRES: relájate subiendo

Los arrastres es otro de los remontes más habituales. Son la evolución de los telecuerdas. Actualmente consisten en un cable en altura al que le acoplan barras con platos que suelen parar al llegar a la base. Para subir hay que ir pendiente de llevar los esquís paralelos, el plato sujetándonos el trasero, las piernas flexionadas y el cuerpo relajado. Los bastones los llevaremos en una mano para poder coger la barra al subir y soltarla al abandonar el remonte. En el momento del embarque prestaremos atención a llevar los esquís paralelos y las piernas bien flexionadas.

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Antes de subir por primera vez en un arrastre que nunca hemos tomado es muy recomendable comprobar el tirón que da al arrancar para adecuar nuestra flexión a la fuerza del arranque. Otro truco interesante si no tenemos ayuda del remontero, es poner el plato en el trasero y después utilizar los bastones para activar la célula activa el movimiento de la barra. Si el arrastre es para dos personas en forma de T, el truco para ir cómodos ambos esquiadores es juntar los hombros.

TELECABINA, TELEFÉRICOS y TRENES DE MONTAÑA

Estos remontes tiene la peculiaridad de que no subimos con los esquís puestos, sino que accedemos con ellos en la mano. Por ello debemos llevarlos en la mano (no en el hombro), y estaremos pendientes de no golpear a otras personas con ellos. Llevar cuidado al subir o bajar con no meter los pies entre remonte y anden. En algunos telecabinas los esquís y snowboard los embarcamos en el exterior de la cabina, así que es muy importante hacerlo de forma adecuada, siguiendo las indicaciones de los remonteros para así evitar riesgos de caída que podrían provocar un serio accidente en otros esquiadores.

¡¡¡¡NO TE OLVIDES EL FORFAIT EN CASA!!!!DSC_0186